La Nueva Ola de Exorcismos

Stuart Vyse, Traducido por Alejandro Borgo

Cover Image caption: Logo del filme de 1973 (Wikimedia)

 


El exorcismo está de vuelta. Para muchos de nosotros, las más vívidas imágenes del exorcismo provienen del filme de 1973, The Exorcist (El Exorcista), basada en la novela homónina de William Peter Blatty. ¿Quién puede olvidar los gritos de Linda Blair, la cabeza que giraba y el vómito verde que arrojaba como un proyectil? Pero las últimas olas de exorcismo son tanto ficción como realidad. En el mundo de la ficción, ha habido muchas secuelas de la película original, y la Fox emitió recientemente dos temporadas de una serie, The Exorcist, que agregaron nuevos capítulos a la historia. Además, debutó en los Ángeles y Londres una nueva obra de teatro basada en la novela de Blatty, la cual está destinada a recorrer el Reino Unido e Irlanda en septiembre.

Todas estas historias escalofriantes son muy entretenidas, pero para mucha gente —cuyo número va aumentando— los diablos, demonios y encarnaciones malignas no son solo fantasía. Aunque es difícil obtener datos confiables sobre la cantidad de exorcismos que se han llevado a cabo —en parte debido a que la Iglesia Católica se opone a la cobertura por parte de los medios—, de acuerdo a un informe reciente en The Daily Beast, en Italia, hay 500.000 pedidos por año para realizar exorcismos y plegarias para librarse de espíritus malignos (Nadeau 2019). Además el padre Vincent Lampert, exorcista oficial de la Arquidiócesis de Indianápolis dijo a The Atlantic que el recibió 1.700 llamadas telefónicas o e-mails pidiéndole exorcismos en 2018 (Mariani 2018). Por último, esta primavera, por primera vez, El Vaticano abrió un curso sobre exorcismo para los miembros de otras confesiones cristianas: luteranos, anglicanos, griegos ortodoxos y pentecostales.

Tráiler del film original de 1973 “The Exorcist.” (Source: YouTube)

Los exorcismos existen desde que la gente comenzó a creer en los demonios, y la gente viene creyendo en los demonios desde que existe la religión. Se cree que los antiguos mesopotámicos han tenido una forma de demonología, y los griegos y los romanos maldecían la acción de los demonios haciéndolos responsables de toda clase de enfermedades y desgracias. Por poco dinero varios sacerdotes pobres e individuos astutos conjurarían hechizos y proferirían encantamientos para espantar los espíritus malignos. En la Grecia y Roma tempranas, se pensaba que los judíos, cuyas prácticas religiosas parecían raras y extrañas, eran exorcistas especialmente talentosos (Janowitz 2002).

Le bienheureux Guillaume de Tolose (755-812) tourmenté par les demons (El Bendito William de Toulouse atormentado por los demonios), por el pintor francés Ambroise Frédeau, 1857. (Wikimedia)

En el cuarto siglo de la era cristiana, cuando el cristianismo se transformó en la religión del Imperio Romano, los dioses tradicionales del panteón romano fueron redefinidos como demonios, y se decía que aquellos que continuaron siguiendo la religión “pagana” estaban influidos por los demonios y, en algunos casos, poseídos por ellos (Young 2016, 29). Más aún, aunque la iglesia se involucró en una cantidad de tipos autorizados de magia, se asumía que la magia practicada fuera de la iglesia por practicantes itinerantes incluía la intervención de demonios. En general, los sacerdotes creían en el poder de los hechiceros locales pero denunciaban a estos magos porque su magia provenía de fuerzas demoníacas.

En la Edad Media, el diablo o sus sirvientes —ángeles caídos, íncubos y súcubos— seguían siendo implicados siempre que ocurrieran cosas malas, y la iglesia cristiana se transformó en un centro de exorcismo. El ritual del bautismo era una forma explícita de exorcismo, y se creía que muchos objetos consagrados como el agua bendita, la hostia y la sal consagrada tenían el poder para alejar al diablo. Como agregado, la bendición usada para producir agua bendita era en sí misma un exorcismo del agua. Por ejemplo, un exorcismo inglés del agua del siglo once incluía el siguiente pasaje:

Te pido, criatura de agua, en el nombre de Jesucristo de Nazaret el Hijo del Dios viviente, nuestro rey y juez, que tú seas purificada para la santificación de todas las cosas, y que no transmitas ningún espíritu impuro, sino que brindes honor al Padre, Hijo y Espíritu santo reinantes y vivientes por los siglos de los siglos (Young 2016, 84)

De acuerdo a la Reforma del siglo dieciséis, los protestantes rechazaron muchas de las prácticas mágicas de la Iglesia Católica que destacaban el poder del sacerdocio, más que una relación directa con dios —incluyendo el exorcismo. Sin embargo, los protestantes no dudaban de la existencia de los demonios. Por ejemplo, se pensaba que las brujas se casaban con los demonios, y durante la gran histeria europea de 1550-1700, tanto protestantes como católicos llevaron a cabo juicios y ejecuciones (Leeson and Russ 2017).

Durante la Ilustración del siglo dieciocho, se descalificó al exorcismo con el creciente reconocimiento de que la posesión podría ser considerada más apropiadamente como un problema médico, pero el exorcismo tradicional nunca desapareció. Hoy, la práctica oficial del exorcismo está regida por el documento del Vaticano De Exorcismis et Supplicationibus Quibusdam (De los Exorcismos y Ciertas Súplicas) de 1999, el cual fue emitido por la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) traducido al inglés en 2017. El exorcismo manual puede ser obtenido por miembros calificados de la Iglesia con el permiso de un obispo, pero la USCCB produjo un pequeño volumen aparte que es la traducción al inglés de un apéndice de De Exorcismis llamado Plegarias Contra los Poderes de la Oscuridad (Smith 2017). La USCCB ofrece este libro a la venta online (u$s 6,95) para “ayudar a la fe cristiana en su lucha contra el enemigo infernal”.

Plegarias contra los Poderes de la Oscuridad, ofrecido a la venta por el Consejo de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

De acuerdo a la doctrina actual, los exorcismos solo pueden ser realizados con la aprobación del obispo local, y los sacerdotes que los llevan a cabo deben esforzarse por distinguir la posesión de la enfermedad mental. Lo que se acepta como signo de una posible posesión incluye: “una repentina capacidad para hablar en lenguajes desconocidos; fuerza física anormal; revelación de eventos ocultos; una vehemente aversión a Dios, la Virgen María, los santos, ritos sacramentales e imágenes religiosas, especialmente la cruz” (von Reisswitz s.f.). Según los informes del Vaticano, los casos validados de posesión son muy raros: uno de cada cinco mil informes de posesión (von Reisswitz s.f.); sin embargo, dados los muchos pedidos recibidos en años recientes, se podrían sumar unos pocos exorcismos más.

Por su parte, la comunidad psiquiátrica no respalda la validez de la posesión por seres sobrenaturales, pero reconoce que una enfermedad mental puede tener la apariencia de una posesión. El Manual de Estadística y Diagnóstico (DSM) de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) es el catálogo aceptado de desórdenes mentales. La cuarta edición del manual (DSM-IV), publicada en 1994, identificó un trastorno llamado Desorden de Trance Disociativo (DTD), el cual incluía el “trance de posesión” en el que la identidad usual de una persona era reemplazada por una entidad atribuida a un “espíritu, poder, deidad u otra persona” (During et al. 2011, 237).

A lo largo de la historia y a través de muchas culturas, la gente ha entrado en estados de trance, voluntaria o involuntariamente. En el siglo dieciocho, miembros de la religión Shaker de Europa y los Estados Unidos exhibieron formas aceptadas de estados de trance, como hicieron los mediums del movimiento espiritista de fines del siglo diecinueve. Hoy, dentro de varias confesiones populares de la fe cristiana, los trances de posesión vienen en dos formas, una positiva y una negativa. La forma de trance más aceptada ocurre cuando los creyentes exhiben la glosolalia o “hablar en lenguas”, que creen que es una señal de posesión por parte del Espíritu Santo. Curiosamente, esta forma de posesión que a veces se considera un don (ej.: el don de lenguas), se encuentra más frecuentemente —aunque no exclusivamente— en los grupos carismáticos o protestantes pentecostales, mientras que la forma negativa de posesión —que requiere exorcismo— está más asociada a la Iglesia Católica.


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Según la profesión psiquiátrica, los desórdenes mentales pueden producir niveles significativos de angustia o disfunción y, por el hecho de que hablar en lenguas está culturalmente aceptado, es más probable que solo la forma demoníaca de la posesión cristiana dé como resultado un diagnóstico clínico. El DSM fue revisado en 2011 (DSM-5), y en esta edición, la APA eliminó el DTD reemplazándolo por Desorden de Identidad Disociativa de forma de Posesión, subcategoría de los Desórdenes de Identidad Disociativos. La APA da la siguiente descripción:

En el Desorden de Identidad Disociativa, las identidades de forma de Posesión se manifiestan típicamente como comportamientos que parecen como si un “espíritu”, un ser sobrenatural, o una persona ajena hubieran tomado el control, de manera que los individuos comienzan a hablar o actuar de forma diferente. Por ejemplo, el comportamiento de una persona puede dar a impresión de que su identidad ha sido reemplazada por el “fantasma” de una chica de la comunidad que se suicidó hace años, hablando y actuando como si todavía estuviese viva. O puede ser que un demonio o deidad se haya “apoderado” de la persona, requiriendo que ésta o algún pariente sean castigados por algo que hicieron en el pasado, seguido por períodos más sutiles de alteración de la identidad. (American Psychiatric Association 2013, 293)

Figura 1. Tendencias de la creencia en ángeles y el diablo entre adultos estadounidenses (Fuente: Gallup Polls Newport 2016).

De acuerdp a la más reciente encuesta Gallup, el 61 por ciento de los estadounidenses creen en el demonio (Newport 2016), lo cual está en un nivel levemente inferior que en las encuestas anteriores pero un poco más alto que la creencia en la evolución (57 por ciento, de acuerdo una encuesta Gallup, Swift 2017). Así que ¿por qué cuando está declinando la creencia en el diablo debería haber un repunte respecto de los exorcismos? No hay buenos datos públicos sobre exorcismos, así que no hay manera de saber si el presunto incremento es real. Pero los exorcistas entrevistados por Mike Mariani de The Atlantic, dicen que hay una creciente demanda de exorcismos que ellos atribuyen a que ha aumentado el interés en lo oculto. Señalan, entre otras cosas, la popularidad de los libros sobre Harry Potter. Aunque esta es una explicación altamente improbable, está a tono con la teoría propuesta por Fox News. Recientemente, el escritor de Fox News, Caleb Parke (2019), vinculó el presunto incremento en la posesión demoníaca al Templo Satánico, al cual el Servicio de Impuestos Internos de los EE UU reconoció recientemente como una organización religiosa exenta de impuestos.

Fox News le ha dedicado una cobertura considerable a los esfuerzos del Templo  Satánico para quitar varios monumentos religiosos de terrenos públicos, siendo el más notable de ellos un monumento a Los Diez Mandamientos en el terreno del Capitolio del Estado de Arkansas.

La ironía de esta explicación sobre el incremento de los exorcismos es que el Templo Satánico es una organización basada en la ciencia que explícitamente no cree en Satán. De acuerdo a sus postulados, Satán es algo“símbólico del Eterno Rebelde en oposición a la autoridad arbitraria” (The Satanic Temple s.f.). Sin embargo, El Templo Satánico es claramente una piedra en el zapato para la cristiandad tradicional, y el grupo ha crecido en tamaño y visibilidad. Más recientemente, El Templo Satánico fue objeto de una documental muy educativa y entretenida, ¿Hail Satan?

However, The Satanic Temple is clearly a thorn in the side of traditional Christianity, and the group has grown in size and visibility. Most recently, The Satanic Temple was the subject of a very educational and entertaining feature-length documentary, Hail Satan?

Trailer oficial del filme “¿Hail Satan?” (2019) (Fuente: YouTube).

Una explicación mucho más probable para cualquier incremento en la demanda de exorcismos son los propios esfuerzos de la Iglesia Católica para promover el miedo al diablo como método de reforzar su propia importancia. La reciente expansión del curso de exorcismo del Vaticano a otras confesiones ha dado legitimidad a la idea de que el diablo está viviendo entre nosotros, pero la creencia en la demonología ha sido promovida también por el mismo Papa. En una exhortación apostólica emitida en abril de 2018, el Papa Francisco describió al diablo como “un ser personal que nos ataca” (Esteve 2018). Remarcó la importancia de lo sobrenatural y desalentó pensar meramente en el diablo como “un mito, una representación, un símbolo, una figura retórica o una idea” (Esteve 2018). El Papa Francisco también rechazó la posibilidad de que las posesiones descriptas en la Biblia fueran casos de desórdenes mentales. La jerarquía católica parece tener la determinación de mantener viva la creencia en los espíritus sobrenaturales del mal, y si tiene éxito, es ella —y no nosotros— quien se beneficiará.

 


Referencias

  • American Psychiatric Association. 2013. Diagnostic and statistical manual of mental disorders. 5th ed. Washington (DC): American Psychiatric Press.
  • During, Emmanuel H., F.M. Elahi, O. Taieb, M.R. Moro, and T. Baubet. 2011. “A Critical Review of Dissociative Trance and Possession Disorders: Etiological, Diagnostic, Therapeutic, and Nosological Issues” Canadian Journal of Psychiatry. Revue Canadienne de Psychiatrie 56 (4): 235–242.
  • Esteves, Junno Arocho. 2018. “The Devil Is Real and Not Just a Symbol, Pope Francis Says in Exhortation.” Catholic Herald. April 09. Available at https://catholicherald.co.uk/news/2018/04/09/the-devil-is-real-and-not-just-a-symbol-pope-francis-says-in-exhortation/.
  • Janowitz, Naomi. 2002. Magic in the Roman World: Pagans, Jews and Christians. Routledge.
  • Leeson, Peter T., and Jacob W. Russ. 2017. “Witch Trials.” The Economic Journal 128 (613): 2066–2105.
  • Mariani, Mike. 2018. “American Exorcism.” The Atlantic. November 20. Available at https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2018/12/catholic-exorcisms-on-the-rise/573943/.
  • Nadeau, Barbie Latza. 2019. “Vatican Assembles Avengers of Religion to Beat the Devil.” The Daily Beast. May 08. Available at https://www.thedailybeast.com/vatican-exorcist-convention-tries-innovative-ways-to-beat-the-devil.
  • Newport, Frank. 2016 “Most Americans Still Believe in God.” Gallup.com. June 29. Available at https://news.gallup.com/poll/193271/americans-believe-god.aspx.
  • Parke, Caleb. 2019. “As Satanic Groups Rise, Vatican Opens up Exorcism Summit to Non-Catholics.” Fox News. May 10. Available at https://www.foxnews.com/world/satanic-vatican-catholics-exorcism-summit.
  • Smith, Jennifer. 2017. “US Bishops Publish English Translation of Exorcism Ritual.” Daily Mail Online. October 25.  Available at https://www.dailymail.co.uk/news/article-5017883/US-bishops-publish-English-translation-exorcism-ritual.html.
  • Swift, Art. 2017. “In U.S., Belief in Creationist View of Humans at New Low.” Gallup.com. May 22. Available at https://news.gallup.com/poll/210956/belief-creationist-view-humans-new-low.aspx.
  • The Satanic Temple. “Learn.” The Satanic Temple. Available at https://thesatanictemple.com/pages/learn.
  • von Reisswitz, Crista Kramer. “Exorcism Rite Reformed.” CatholicCulture.org. Available at https://www.catholicculture.org/culture/library/view.cfm?recnum=2824.
  • Young, Francis. 2016. A History of Exorcism in Catholic Christianity. Palgrave.

Stuart Vyse

Stuart Vyse is a psychologist and author of Believing in Magic: The Psychology of Superstition, which won the William James Book Award of the American Psychological Association. He is also author of Going Broke: Why American’s Can’t Hold on to Their Money. As an expert on irrational behavior, he is frequently quoted in the press and has made appearances on CNN International, the PBS NewsHour, and NPR’s Science Friday. He can be found on Twitter at @stuartvyse.